Martes, 1 de octubre de 2013

Hace un par de semanas, en el artículo dedicado a consejos para el pelo graso, os comenté que iba a escribir un post sobre cómo me peino para dar más volumen a mi cabello, ya que lo tengo muy fino. Me encantaría tener una melena leonina, con mucho volumen y el pelo algo rizado, pero no; lo tengo fino y muy liso; así que vamos a sacar el mejor partido a lo que tenemos y a lo que la naturaleza nos ha dado. Os voy a contar mi experiencia de peinado para el pelo muy fino y liso, y no renunciar a llevar una buena melena.

En primer lugar, me lavo el pelo con champú para pelo normal o con tendencia a graso, y sólo me pongo mascarilla o suavizante en las puntas (y no en todos los lavados, una vez al mes como mucho). Aclaro bien, quito el agua con la toalla y, con el pelo aún húmedo, me echo un poco de espuma para dar volumen, especialmente en la raíz (ya hay espumas acondicionadoras que, además, protegen el pelo del calor). Y acto seguido me seco el pelo con el secador a media potencia, la cabeza hacia abajo ahuecando un poco la raíz del cabello con las manos.

Una vez que el pelo está totalmente seco y huequito, pero desmelenado y sin forma alguna claro, me lo peino con el cepillo térmico de Llongueras “Bellisima magic style”, para mí todo un descubrimiento, porque a la vez que peina, da forma y brillo al cabello. Va especialmente bien para el pelo fino y liso. Funciona como un cepillo redondo que da la forma que quieres al pelo y que, como tiene calor, fija esa forma (puntas para adentro, para afuera, puedes ahuecar desde la raíz o solo las puntas). Yo cojo un mechón de pelo y lo enrollo en el cepillo desde la punta hasta la raíz, levantando un poco el pelo en esa zona. Lo tengo unos 20 segundos en esa posición, después voy deslizando el cepillo despacio hacia abajo, y me queda la raíz hueca y el mechón ondulado.

Es el mismo sistema térmico, pero para mi cabello tiene más ventajas este cepillo que la plancha, ésta me resulta muy incómoda de usar, me riza el pelo o me lo alisa, pero no me ahueca la raíz. Creo que es mucho más sencillo de utilizar este cepillo. Los hay de varios grosores: el de 30 mm (que es el que tengo yo) va muy bien para ondular el pelo; los que son más grandes, están más indicados para alisar; como en la peluquería, vaya; depende que qué cepillo utilice la peluquera, el pelo te queda más rizado, ondulado o liso.

Es un cepillo muy fácil de usar con una sola mano, agarra muy bien el cabello y tiene un sistema anti-frizz para que no queden el pelo encrespado. Yo, que estaba acostumbrada a secarme el pelo con el secador y el cepillo en mano, y luego me ponía unos rulos para ahuecar más; me peino ahora mucho más rápido con él y me resulta muy cómodo. Quienes tengáis más cantidad de pelo o menos fino, me imagino que tardaréis un poco más. A mí me va muy bien. De hecho, después de arreglarme el pelo con él, más de una vez me han dicho si venía de la peluquería. Su precio ronda los 30 euros.

Podéis ver la demostración en este vídeo facilitado por Llongueras pinchando en la imagen:

cepillo1

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