Miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Qué tal va el día 1 de mayo? Hoy no quería escribir nada polémico ni complicado, quería tener y que tuvierais un día tranquilo, ya que ha salido el sol, y que hay que disfrutar cada nuevo día con lo mucho o con lo poco que tengamos. Pero me ha podido mi impronta de periodista y, porque hoy es un día para reivindicar un trabajo digno para todos y una oportunidad para los jóvenes, he escrito este artículo. Pero en Cincuenta Years queremos ser especialmente egoístas y acordarnos de nosotras, que ya es hora, de las mujeres que hemos cumplido los 50 años (y +) y que hemos perdido nuestro trabajo o hemos visto cómo éste se ha deteriorado de forma notable. No hay derecho y, como no lo hay, lo vamos a gritar en este artículo.

Estamos preparadas, poseemos experiencia, tenemos una mayor flexibilidad de horarios porque nuestros hijos ya no requieren tanta atención presencial, tenemos ganas de trabajar porque aún podemos aportar muchas cosas, y somos muy responsables. Entonces, ¿por qué nos marginan de esta manera? ¿Por qué no se denuncia a las empresas que no quieren emplear a mujeres mayores de 40 años?

El caso es que… ¡vaya generación la nuestra!, cuando teníamos veintitantos años y buscábamos trabajo, había empresarios que se resistían a contratarnos porque estábamos en edad fértil…entonces nos veíamos “obligadas” a decir que para nosotras el trabajo era lo primero y a retrasar la maternidad un montón de años (Ja, ja, ja, yo tengo tres hijos, y los tuve desde los 28 a los 36 años, así que engañé a más de uno… y ojo no me echaran estando embarazada…). Pero sí os confieso, y os lo contaré otro día con más detalle, que siendo ya autónoma, estaba embarazada del tercero y fui a una entrevista con un posible cliente con una gran carpeta negra estratégicamente apoyada suavemente en mi vientre (los engañé otra vez, ja, ja y ja).

Y, en caso de encontrar trabajo, que a partir de 50 años y siendo mujer es casi un milagro, ¿por qué nos vemos obligadas a firmar contratos tan precarios como si fuéramos becarias? Esa etapa ya la pasamos. Basta ya. El Gobierno debe tomar medidas que favorezcan estas contrataciones y que las hagan en condiciones.

Muchas mujeres, a nuestra edad, si queremos trabajar tiene que ser a través del autoempleo. Yo he creado mi propio puesto de trabajo, ¿y qué?, pues que el 42% de lo que facturo, se lo lleva Hacienda, que es una salvajada pagar el 21% del IRPF y el 21% de IVA en facturaciones pequeñas como es mi caso. Por no hablar, además, de la cuota de Autónomos, muy alta en comparación con otros países europeos. Hay meses, cuando me toca liquidar el IVA, que sólo trabajo para pagar a Hacienda y a la Seguridad Social.

Con este desprecio a los autónomos, se está destruyendo empleo y favoreciendo la economía sumergida, porque es una vergüenza que tengamos que adelantar el IVA cuando aún no hemos cobrado ni sabemos cuándo lo haremos, o la cuota de la Seguridad Social (si queremos trabajar y facturar) que algunos meses casi supera a los ingresos que quedan después de descontar todos los impuestos ¿no puede ser esta cuota más razonable y acorde con lo facturado? No tenemos desempleo y ¿cogernos una baja laboral por enfermedad? Impensable, perderíamos el poco trabajo que tenemos, y cobraríamos a partir del cuarto día hasta el 21, el 60% de la base de cotización. Vamos una miseria, que solo se puede coger una la baja si se está muriendo (literal).

Por ello, desde este blog queremos reivindicar un trabajo digno y exigir a quien corresponda (que ya sabemos todas a quién), medidas que favorezcan el empleo y no lo destruyan, que incentiven de verdad las contrataciones de mujeres a partir de 50 años y que den más facilidades a los autónomos para poder trabajar, porque algunos meses a los autónomos nos cuesta dinero trabajar.

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